Por qué Estudiar Josué

¡Adelante, soldados cristianos!
Nos dirigimos a un mes de conquista, victoria y valiosas lecciones del campo de batalla espiritual. Al estudiar el libro de Josué, aprenderemos cómo tomar posesión de todas las bendiciones espirituales que Dios nos ha dado.
"El secreto del éxito de Josué fue que conocía la Palabra de Dios y no se apartó de
ella ni a la derecha ni a la izquierda. Meditaba en ella de día y de noche."
— Dr. J. Vernon McGee
Un versículo clave
"Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien."
Josué 1:8
Personas que necesitas conocer:
Josué
Su nombre significa "Yahvé salva", un nombre muy apropiado para el hombre que, bajo el mandato de Dios, guió a Israel en la conquista victoriosa de la tierra prometida. En griego, el nombre Josué se traduce como Jesús.
Caleb
Compañero de armas de Josué durante toda su vida, Caleb se destacó por su confianza inquebrantable en Dios. Aun en su vejez, nos inspira con su actitud valiente y decidida al seguir fielmente al Señor.
Rahab
Con frecuencia se la conoce como "Rahab la ramera", pero su historia es un poderoso
testimonio de fe. Ella confió en Dios y ayudó a los espías israelitas, convirtiéndose en un ejemplo de cómo la fe genuina transforma vidas. Observe su sorprendente lugar en la historia de la redención en Mateo 1:5, Hebreos 11:31 y Santiago 2:25.
Dios cumple Sus promesas
En el libro de Josué, Dios se revela como el gran cumplidor de promesas. Tan fiel y presente como lo fue con Israel, también lo es con nosotros hoy.
"Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas."
Josué 1:9
El libro de Josué es, en muchos sentidos, nuestra propia historia. Dios nos ha prometido bendición y victoria mientras caminamos con Él. Nuestra posición está segura en Jesucristo, pero el disfrute de esas bendiciones depende de nuestra disposición a seguirle y, en obediencia, tomar posesión de todo lo que Él nos ha dado.
ella ni a la derecha ni a la izquierda. Meditaba en ella de día y de noche."