El Reino de Dios Está Cerca
Por qué hacemos este llamado… y por qué es urgente
Tras ver cómo el mensaje de la Cruz transformó hogares y comunidades durante la Pascua pasada, gracias a la campaña evangelística que RTM USA llevó a cabo, iniciamos este 2026 con expectación y gratitud. Fuimos testigos de vidas tocadas, familias edificadas e iglesias fortalecidas en distintos rincones de los Estados Unidos. Pero también vimos con claridad cuánto queda aún por hacer.
Hoy, solo un 17 % de los hispanos en Estados Unidos declara públicamente tener una relación personal con Jesús. Esta realidad no nos lleva a conformarnos. Al contrario, nos impulsa a obedecer un llamado más profundo, más consciente y más urgente.
Una voz que prepara el camino
La Escritura nos recuerda:
“Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.”
— Isaías 40:3
Siglos después, Mateo nos recuerda el mensaje central de Juan el Bautista:
“Porque el Reino de Dios está cerca.”
— Mateo 3:2
Juan preparó el camino anunciando arrepentimiento, no desde la comodidad, sino desde la urgencia. Hoy, esa voz necesita volver a resonar desde la Iglesia. No como un grito de condena, sino como una invitación a despertar, a volver el corazón a Dios, porque el Reino de Dios está cerca.
La paradoja de nuestra era
Vivimos tiempos contradictorios. Cada vez más personas se identifican como “sin religión”, mientras la ansiedad, la soledad y la desesperanza aumentan. El mundo clama por sentido… y, sin embargo, muchos creyentes hemos guardado silencio.
¿Por qué nos callamos justo cuando el mensaje de vida es más necesario?
Jesús nos enseñó a orar:
“Venga tu Reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”
— Mateo 6:10
Oramos por el Reino, pero el Reino avanza cuando la verdad se anuncia y la gracia se comparte. No basta con desearlo; somos llamados a participar activamente en su expansión.
La urgencia del hoy
Jesús fue claro al decir:
“El Reino de Dios no vendrá con advertencia… porque el Reino de Dios está entre vosotros.”
— Lucas 17:20–21
El Reino no es solo una promesa futura; es una realidad presente. Más adelante, Jesús añade una advertencia que no podemos ignorar:
“El que procure salvar su vida, la perderá; y el que la pierda, la salvará.”
— Lucas 17:33
Estas palabras nos recuerdan que no hay tiempo para postergar el testimonio. La Pascua no es solo una fecha en el calendario; es un recordatorio vivo de que la salvación está disponible hoy.
Rompiendo las barreras del miedo
Muchas veces no compartimos nuestra fe por temor al rechazo, a no saber qué decir o a no parecer “suficientemente espirituales”. Pero el evangelismo hoy no requiere perfección. Requiere lo que el Evangelio ya nos ha dado:
Humildad, para hablar no desde la superioridad, sino como pecadores alcanzados por gracia.
Valentía, porque el amor de Cristo nos libera del miedo al “qué dirán”.
Amor, porque cuando Cristo nos llena, el silencio deja de ser una opción.
La estrategia de la mujer samaritana
La mujer samaritana no tenía formación teológica ni un discurso elaborado. Solo dijo:
“Vengan a ver…”
Y eso fue suficiente. Ella no ofreció una religión perfecta, sino un encuentro con un Salvador vivo. Su historia fue el puente… y la tuya también puede serlo.
Ese es el corazón de esta campaña: menos discursos y más testimonio. Menos presión y más verdad.
Por eso hacemos este llamado
Porque el Reino de Dios está cerca.
Porque el mensaje de la Cruz sigue transformando vidas.
Porque el mundo necesita esperanza ahora, no mañana.
Durante esta Pascua (29 de marzo al 5 de abril), en RTM USA hemos preparado tratados evangelísticos diseñados como herramientas sencillas, cercanas y bíblicas, para ayudarte a compartir el mensaje de salvación con confianza y amor.
Solicítalos hoy mismo al 1-800-880-5339 o en línea AQUÍ. Los enviaremos directamente a tu hogar, para que nada te detenga.
Tu historia es parte del Reino
No busques la frase perfecta.
Busca al vecino que sufre, a la amiga cansada, al familiar que duda.
Jesús resucitó, y esa noticia no puede quedarse en silencio.
La resurrección no es solo un evento del pasado; es una invitación urgente a actuar hoy.
No callemos más.
Sé una voz que prepara el camino.
El Reino de Dios está cerca.
