Oscuridad y Luz
Oscuridad y Luz
(Este tratado también está disponible en inglés.)
Halloween y el Día de los Muertos son épocas en las que se habla de la muerte y se recuerdan a los seres queridos fallecidos.
Muchos disfrutan de los disfraces, los dulces y las decoraciones tenebrosas. Puede parecer una diversión inocente. Pero, ¿qué hay más allá del miedo, la muerte y la oscuridad?
Te insto a considerarlo seriamente
La muerte no es entretenimiento. No es un disfraz que te quitas al final de la noche.
La Biblia es clara: la muerte es real, es definitiva, y lo que viene después es para siempre.
La muerte y el pecado son realidades que todos enfrentamos. Romanos 6:23 dice: “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Has pecado, como todos nosotros. Y el pecado tiene una paga que debe ser cobrada. Pero entiende esto: el pecado no es simplemente romper una regla. El pecado es rebelión contra un Dios infinitamente santo que te creó, te sostiene, y ante quien un día tendrás que dar cuentas.
Pero Dios, en Su misericordia, nos ofrece algo que nunca podríamos merecer. Jesús dijo en Juan 11:25: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.”
Esto no es un consuelo para los cómodos. Es un salvavidas para los que están pereciendo.
Para recibir esa vida, debes arrepentirte. No repetir una oración. No tomar una decisión y seguir adelante. El arrepentimiento significa presentarte ante un Dios santo, reconocer el peso total de tu pecado y apartarte de él por completo.
1 Juan 1:9 promete: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”
Jesucristo vivió la vida perfecta que tú no puedes vivir. Murió la muerte que tú mereces por tu rebelión contra Dios.
Resucitó de entre los muertos, venciendo el pecado y la tumba, para hacer posible que pudieras ser perdonado y transformado.
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” 2 Corintios 5:17
Debes saber esto: Jesús no deja lugar a alternativas: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 14:6
Espero que consideres esto no como una curiosidad de Halloween, sino como el asunto más urgente de tu vida.
Si Dios te está atrayendo a Sí mismo en este momento, no lo tomes a la ligera. No estás llenando un formulario. Te estás acercando a un Dios santo que lo ve todo de ti. Ven con honestidad y clama a Él:
“Dios, soy un pecador. He vivido para mí mismo y te he ignorado. Merezco tu juicio. Pero, creo que Jesús murió en mi lugar y resucitó. Me aparto de mi pecado. Confío solo en Cristo. Ten misericordia de mí y dame una nueva vida que te pertenezca por completo. Amén.”
Si oraste eso y lo dijiste en serio, no te detengas ahí. Abre una Biblia. Encuentra una iglesia que predique la Palabra de Dios. Vive para Cristo.
Jesús es la luz que vence toda oscuridad y nos ofrece una vida nueva y eterna.
¿Te volverás a Él hoy?
